Cómo olvidar cuando estábamos en clases en línea, dónde tenias más tarea que vida y poca vida social, bueno eso ya depende de cada quien, pero en fin...el regreso a clases presenciales para mí fue algo emocionante pero aterrador a la vez, ¿aterrador por qué?, bueno yo soy una persona que tiene ansiedad, es algo muy feo ya que sientes con cualquier situación como te invaden los pensamientos sobre ciertas cosas, o como sientes la necesidad de estar en tu casa en dado caso de que las cosas no estén yendo muy bien que digamos, no todas las personas que sufrimos ansiedad nos sucede lo mismo, son casos distintos ,no conocía a nadie el primer día, si a caso 2 que tres pero casi no les hablaba y otra amiga pero no sabia como seria conmigo, jamas había convivido con ella; imagínense el simple hecho de ir a una escuela o lugar y no conocer a nadie, todos con los que convivía están en preparatorias diferentes, entre este jueves 3 de febrero, estaba muy nervioso pero de igual manera eso no fue impedimento para yo ir a hablar con mis compañeros, yo me siento adelante por problemas de vista y al lado mío ví que mis compañeros estaban igual de nerviosos que yo, así que alguien tenía que ser el extrovertido no lo pensé más y fui a hablarles, conviví con todo el salón ese día y conocí a mucha gente nueva, al final de cuenta no fue tan malo como pensé, soy una persona que sobrepiensa de manera excesiva las cosas, y pensé que sería rechazado por mi salón, ya que en todas las preparatorias el primer día se hacen los “grupitos”, y no fue la excepción mi salón la verdad; pero pues al final de cuenta si termine “encajando” si así se le podría llamar, aprendí muchas cosas, la verdad aprendí más en presencial que en línea, me divertí mucho y socialice un poco más, no es tan malo ir a clases presenciales, de hecho ya las extrañaba, claro quien no las va a extrañar con 2 años encerrados por el Covid-19, era más que obvio que las extrañaba, seamos sinceros la mayoría de los estudiantes que dicen que ya extrañaban las clases presenciales, las extrañaban por platicar con sus amigos y no por estudiar ¿O me equivoco?, pero en fin…la moraleja que me dejó el entrar a clases presenciales y basado en mi situación es: “No siempre podemos certificar que todo saldrá bien, pero siempre hay que estar con la energía y positividad para cualquier situación o adversidad que se nos pueda presentar en el transcurso de el día, por qué al final de cuentas cada día es una nueva aventura que hay que vivir, así que hay que vivirla al máximo” Gracias por haber escuchado mi anécdota de mi primer día de clases presenciales, y espero que les sirva a algunos la moraleja que viene en esta.

Sin mas que decir, bye